En películas como Lock, Stock and Two Smoking Barrels, o Snatch: Cerdos y Diamantes, Sherlock Holmes y Sherlock Holmes: Juego de sombras, vemos distintivos muy propios y personales del joven director Guy Ritchie, ese toque personal que lo diferencia especialmente en las transiciones, trama, música, peleas, detalles cruciales y personajes excéntricos.
Es un verdadero placer ver sus largometrajes, porque envuelven de una manera graciosa y engañosa en la trama y sus giros inesperados, al ver sus películas hay que prestarle atención al más mínimo de los detalles, porque pueden ser vitales a la hora de descubrir culpables, huir y decidir, como en Sherlock Holmes, un tipo con una personalidad orgullosa, sarcástica e hipócrita, con un poco común, pero privilegiado olfato, vicios empalagosos y no muy cuerdo. Él se fija en los detalles de todo lo que pasa a su alrededor de la manera más inimaginable, y que una persona normal no haría jamás, pero luego, todo concuerda en nuestra mente, por medio de pistas que, a través de "pantallasos" de escenas claves (propio de Guy Ritchie), se van ordenando y formando la historia perfecta, llena de complicadas deducciones y lógica que sólo conociendo al derecho y al revés los hechos se es capaz de descifrar.
Hay características que diferencian a Guy Ritchie de los demás directores, que le da una particularidad muy atrayente, una atmósfera, un sello único a sus películas, haciéndolas muy agradables. Él es capaz de hacer una perfecta mezcla entre humor algo pesado, acción, suspenso y drama, en un solo largometraje, lográndolo de la mejor manera. Le da a cada uno de sus personajes la personalidad perfecta, unos son analíticos, otros cuerdos, otros unos completos despistados e idiotas, que por lo general son los encargados de dar un toque muy gracioso durante toda la historia, otros pesados, excéntricos, peleones, y calmados. Casi siempre hay algún negro gracioso, pero de alguna manera peligroso, algún asesino con personalidad tranquila pero muy analítica, casi siempre las autoridades son las más humilladas, y se enaltece la inteligencia del antagonista.
Las transiciones son un éxito, puede cambiar de una escena a otra completamente distinta, por medio del sonido y el movimiento que hace un tambor de una pistola al girar, o nos puede hacer deducir por medio de imágenes rápidas lo que pasa casi por inercia, que no es necesario hacer mucho énfasis en ello, también utiliza ese método para dar a entender que alguien se fue de un país a otro, primero una imagen rápida del personaje empacando su ropa en maletas, luego abordando un taxi, luego en el aeropuerto, luego volando, luego en otro aeropuerto, luego desempacando, luego en el lugar al que debía llegar, todo eso en segundos, pero queda muy claro lo que pasó, otros, emplearían la manera más fácil, una flecha roja sobre un mapa, de un punto a otro, y se acabó.
Por las características dichas, y la que faltaron, se debe resaltar con gran admiración, el trabajo de este director que es capaz de innovar, pero que en sus películas deja su firma muy visible y valiosa, Guy Ritchie, se merece una gran oblación por su creatividad, y principalmente, por ser un claro ejemplo de que para ser excelente, no se necesitan muchos años de experiencia, solo creatividad y decisión, características de un alma joven desperezada para marcar huella.