Sí, en esos momentos en que volvía a traer a mi memoria las violaciones que recibió Grace como paga por su entrega, pensaba que el final era justificable, eso, contagiado por el sentimiento que es capaz de transmitir un largometraje. Luego me acuerdo de que un mal más otro mal no es igual a un bien, eso para aclarar que no tengo mi mente retorcida.
El final "justificable" al que me refiero es el de la película "Dogville" del controversial director Lars Von Trier. "Dogville" traduce "Villa del perro" en español, y vaya que está poblada de estos. En este, muy desagradable, pueblecillo fantasma, se desarrolla una desafortunada faena de la cual Grace es víctima. No contaré la historia, quien la quiera conocer, que se vea la película. Hablaré más técnica y cortamente, pues acostumbro a realizar entradas un poco extensas.
Primero, resaltar la gran habilidad de este loco, Lars Von Trier, fundador del manifesto Dogma 95, movimiento cinematográfico que exhorta a contar historias más naturales, más creíbles y con el uso más modesto posible de efectos especiales. Es admirable el trabajo de este director porque es capaz de contar una historia difícil, larga y sin muchas emociones, en un producto sencillo pero excelente. Parte de esto se debe también al buen casting... Todo un éxito.
Sonoramente no es un producto delirante, de hecho, como el producto es fiel al Dogma 95, se aplican pocos efectos especiales y musicalización posible, pero está muy bien logrado, pues esto no afecta en el desarrollo narrativo de la historia. Eso sí, todo esto hace que los actores tengan que dar lo mejor de sí, empezando que tienen que fingir hasta el abrir de las puertas, el que existan paredes, que ven al valle, que llegan de trabajar, que llegan carros de Yorkstown, que hay una mina, arbustos, nieve, sol, cielo... ¡El escenario es una bodega!
Pocas veces se escuchan unos débiles violines de fondo que edifican un buen contexto pero que no sobresalen ni son trascendentales, la musicalización es muy escasa pero como ya lo dije, pareciera no hacer falta. Los efectos sonoros son muy buenos, las puertas abriéndose, las campanitas al abrirlas, los disparos a lo lejos que oyó Tom, la campana principal del pueblo, el pueblo quemándose y los gritos de los pobres perr... ¡Digo! Habitantes de Dogville cuando eran baleados, los ladridos del perro que solo se ve al final, los arbustos que no existen, en fin... En cuanto a efectos sonoros, la película es una obra maestra, muy buen lograda.
La voz del narrador onmisciente es genial, se parece a una versión del audiolibro de El Quijote de la Mancha. Siempre contextualiza y aclara situaciones oportunamente. Nunca fastidia, por el contrario, encaja perfectamente cada que interviene.
Lo único que no me pareció muy acorde al largometraje en general fueron los créditos, no por las imágenes que aparecieron, sino por la canción empleada. Es un cambio bastante abrupto teniendo en cuenta el resto de la película.
Quedo sorprendido con esta magna obra que Lars Von Trier ha logrado perfectamente. Tanto narrativa como sonoramente, de 1 a 10 le daría un... ¡Un momento! Creo que esta entrada ya está muy larga y prometí que sería corta.
Sebastián Arcila Reinosa.
II Semestre. Lenguaje Sonoro.
Comunicación Audiovisual y Multimedios.
Fundación Universitaria del Área Andina seccional Pereira.
2013.
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